El fútbol vivió el Día del Padre

El Levante UD, el Málaga CF y el Valencia CF fueron algunos de los equipos que celebraron el Día del Padre en el mundo del fútbol. Una jornada cargada de emotividad y recuerdos entre generaciones.

El 19 de marzo se celebra el Día del Padre: el de los collares de macarrones, los ceniceros con manitas o las peceras virtuales en cajas de cartón. Una fecha emotiva que también se vive con un sabor especial en los terrenos de juego pero… ¿cómo se vive un día así en el mundo del fútbol?

Levante UD

El enfrentamiento ante el Almería comenzó con una agradable sorpresa dirigida a los jugadores y cuerpo técnico de la primera plantilla azulgrana. Los padres y los hijos de los integrantes del colectivo azulgrana emergieron desde las profundidades del vestuario apenas unos minutos antes de la cita ante la escuadra almeriense para posicionarse sobre el rectángulo de juego. No era especialmente complicado conocer la filiación de cada uno de los protagonistas. En el reverso de las camisetas blaugranas aparecía el nombre y el dorsal identificativo de cada futbolista. Así que la asociación de ideas era tan meridiana como fulminante.

Málaga CF

Como cada 19 de marzo, el Málaga CF quiso felicitar a todos los padres malaguistas que transmiten el sentimiento blanquiazul de generación en generación. Como el jugador del primer equipo Charles, que lució junto a su hijo los colores malaguistas en una sesión de fotos llevada a cabo en el Estadio La Rosaleda.

Valencia CF

El Valencia CF tiro de emotividad con la historia de Francisco Terrasa, un enamorado del conjunto che con más de seis décadas como socio a sus espaldas. Ese amor lo ha transmitido a su hijo, que a su vez lo ha inculcado en el más joven de la familia. Muchos son los padres, que al igual que en la familia Terrasa, han transmitido su sentimiento por el club de generación en generación. 

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De joven jugaba al fútbol sin cansarme demasiado porque por las noches me sacaba el graduado. En la ciudad de Marbella crecía y vivía sin hacer mucho caso de la climatología. Sin comerlo ni beberlo llegue a Valladolid donde en periodista allí yo me convertí. Punto y aparte, me busqué las habichuelas en una lluviosa Londres y volví a Madrid para llegar a ser consultor, creativo y diseñador. Sobrevivo como soldado de fortuna en esta web.