Sandanza, ídolo de Yamaoka

Teruo Yamaoka, un joven nipón que estudia español en la Universidad de Salamanca, vivió un día increíble junto a Sandanza, su ídolo tras su paso por el FC Tokyo y una de las estrellas del Girona FC.

Francisco Sandanza posa junto a un ilusionado Yamaoka tras finalizar el entrenamiento del pasado sábado. Teruo Yamaoka
Francisco Sandanza posa junto a un ilusionado Yamaoka tras finalizar el entrenamiento del pasado sábado. Teruo Yamaoka

Teruo Yamaoka es un nipón que está muy atento a todo lo que acontece en LaLiga 123, especialmente con todo lo relacionado con el Girona, equipo en el que juega su ídolo: Francisco Sandanza. El delantero, que jugó durante la temporada pasada en el FC Tokyo de la J1 League, dejó huella pese a la falta de oportunidades, y este joven japonés de 21 años, que estudia español en la Universidad de Salamanca, cumplió su sueño de conocerle el fin de semana pasado con motivo del duelo que enfrentó a los albirrojos contra el Cádiz.

“Me contactó por Instagram explicándome que me quería venir a ver. Y dicho y hecho, el sábado ya estaba en el entrenamiento”, comentó un Sandaza en la web del club. Yamaoka presenció la sesión de entrenamiento del del pasado sábado y tras ella pudo charlar con Sandaza. El asiático, ajeno al hermanamiento entre peñas de ambos conjuntos, viajó solo, pero rápidamente encontró acomodo entre la afición gironista, tal y como apunta el delantero, “después del entrenamiento un grupo de aficionados lo adoptó y fueron a comer juntos. Esto demuestra cómo es nuestra gente”.

El colofón final se dio en las gradas de Montilivi, desde donde disfrutó en directo con las jugadas de su ídolo, ataviado con la gorra y la bufanda del conjunto catalán y la camiseta de entrenamiento que le regaló Sandaza. Además, llevó un dibujo hecho por él con la figura del delantero vestido con los colores del FC Tokyo y la palabra “Golazo”.

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De joven jugaba al fútbol sin cansarme demasiado porque por las noches me sacaba el graduado. En la ciudad de Marbella crecía y vivía sin hacer mucho caso de la climatología. Sin comerlo ni beberlo llegue a Valladolid donde en periodista allí yo me convertí. Punto y aparte, me busqué las habichuelas en una lluviosa Londres y volví a Madrid para llegar a ser consultor, creativo y diseñador. Sobrevivo como soldado de fortuna en esta web.