Inui con la Eibarresa de Tokio

Takashi Inui y la SD Eibar están por tierras niponas luciendo los colores armeros. El viaje, de carácter institucional, servirá para estrechar lazos entre el club vasco y sus seguidores en el país asiático.

El futbolista del conjunto armero Takashi Inui disfrutó del encuentro con sus seguidores japoneses en Tokio. SD Eibar
El futbolista del conjunto armero Takashi Inui disfrutó del encuentro con sus seguidores japoneses en Tokio. SD Eibar

Takashi Inui ya no está, Takashi Inui se fue, concretamente a Japón, como consecuencia de la petición formal de la embajada japonesa al Eibar para que el jugador armero acuda a la recepción a los Reyes de España en el país nipón. Un viaje que está sirviendo para acercar el conjunto armero a los seguidores y aficionados del país asiático.

Así, el futbolista junto a la directora gerente, Patricia Rodríguez, se reunieron en la jornada de ayer con miembros de la Peña Eibarresa-Tokio y su presidente, Robert Verdier. Un intenso día en el que hubo tiempo para firmar autógrafos, llevar la bandera del Eibar por lo sitios más representativos de la ciudad y conceder infinidad de entrevistas a los medios. Además, el Eibar estará presente en el Comité Bilateral de Cooperación Empresarial, con participación de más de 450 empresarios japoneses y españoles, que inaugurará SM el Rey.

Mercado nipón

El conjunto vasco mantiene contactos con empresas japonesas interesadas en colaborar y con este tipo de viajes y encuentros persigue alcanzar uno de sus objetivos de la temporada, la internacionalización de la entidad. El club ya dispone de una versión en japonés de su web y redes sociales y en breve contará también con presencia online en China.

________________________________________________________________________

Enlaces relacionados

Compartir
Artículo anteriorPepe, homenaje de diez años
Artículo siguienteA Madroa, una cantera infinita
Avatar
De joven jugaba al fútbol sin cansarme demasiado porque por las noches me sacaba el graduado. En la ciudad de Marbella crecía y vivía sin hacer mucho caso de la climatología. Sin comerlo ni beberlo llegue a Valladolid donde en periodista allí yo me convertí. Punto y aparte, me busqué las habichuelas en una lluviosa Londres y volví a Madrid para llegar a ser consultor, creativo y diseñador. Sobrevivo como soldado de fortuna en esta web.