Eibar, el club del sol naciente

La SD Eibar cerró su andadura asiática con la participación en el XXVI Comité Bilateral Hispano-Japonés de Cooperación Empresarial y la cena por parte de Takashi Inui con el Primer Ministro.

La SD Eibar mola en Japón. Durante dos días la entidad vasca, con Takashi Inui a la cabeza, ha estado representada en el país del sol naciente en un viaje que ha aprovechado para acercarse a sus peñistas, cerrar nuevos acuerdos empresariales y aumentar el número de seguidores que animan al equipo sobre todo desde las Redes Sociales. 48 frenéticas horas que culminaron con una divertida entrevista con Ryoma Santo y Taro Ouchi, dos exóticos aficionados armeros.

Presencia armera

Y es que cuando un futbolista de tu plantilla se pierde dos partidos de Liga por estar con los reyes hay que aprovecharlo. Es lo que se dice matar dos pájaros de un tiro. Por ello, Patricia Rodríguez, directora gerente del conjunto vasco, acompañó al extremo japonés para no volver con las manos vacías del XXVI Comité Bilateral Hispano-Japonés de Cooperación Empresarial: conexión directa con el Embajador de Japón en España, Masashi Mizukami y la Presidenta del ICEX, y fortalecimiento de relaciones con empresas de primer nivel como Mitsubishi, Kiyoshi Azuma, The Nikkan Sports News y universidades de gran prestigio internacional, como el IESE.

Por su parte, Inui, hizo lo propio en la cena de gala a la que asistía como invitado del Primer Ministro de Japón y su esposa, un encuentro institucional donde el Eibar obsequió a los anfitriones con la camiseta firmada por los integrantes de la primera plantilla y otros regalos protocolarios preparados para la ocasión.

Agradecimiento

En definitiva, un satisfactorio viaje que el Eibar ha agradecido públicamente a los miembros de la Peña Eibarresa-Tokio por su colaboración durante todo el viaje y, en especial, por la acogida ofrecida por el presidente de la misma, Robert Verdier y Toshio Mataushima.

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De joven jugaba al fútbol sin cansarme demasiado porque por las noches me sacaba el graduado. En la ciudad de Marbella crecía y vivía sin hacer mucho caso de la climatología. Sin comerlo ni beberlo llegue a Valladolid donde en periodista allí yo me convertí. Punto y aparte, me busqué las habichuelas en una lluviosa Londres y volví a Madrid para llegar a ser consultor, creativo y diseñador. Sobrevivo como soldado de fortuna en esta web.